Un injerto o microinjerto capilar, también conocido como trasplante de pelo, es un tratamiento que consiste en redistribuir el cabello extrayendo los folículos de la zona donante e introduciéndolos en la zona receptora con tal de repoblar de pelo la cabeza o zona de alopecia del paciente. Es una intervención que soluciona la mayor parte de los problemas de alopecia.

 

En qué consiste el microinjerto capilar

Tal y como se ha comentado, un microinjerto o injerto capilar es trasplantar el cabello de una zona del cuero cabelludo del paciente a otra donde haya menos población. La zona donante suele ser el área occipital o temporal, debido a que en estas no influyen acciones genéticas u hormonales, sin embargo, en algunos casos en los que no hay suficientes unidades foliculares para extraer, estas se extraen de otras zonas como las piernas o la barba del paciente.

 

 

La duración de esta intervención depende del número de folículos a implantar, algo que también determina la técnica que ha de utilizarse para cada paciente. Sin embargo, sea la técnica que sea, este tipo de tratamientos no requiere hospitalización y no es dolorosa ya que se recurre a la anestesia local.

Por otra parte, el tiempo de recuperación suele ser corto, entre tres y cinco días de reposo, siempre siguiendo las recomendaciones del cirujano.

 

Técnicas de microinjerto capilar

El microinjerto o trasplante capilar puede hacerse con diversas técnicas, dependiendo de cada caso y el problema a solucionar en el cabello del paciente.

 Existen 3 técnicas principales de microinjerto capilar:

  • FUSS: la técnica FUSS es también la conocida como técnica de la tira. Consiste en retirar una banda de piel del cuero cabelludo del paciente con una cierta cantidad de unidades foliculares para después implantarla en la zona receptora. En este caso, la intervención deja una mínima cicatriz, ya que al extraer la banda de piel debe cerrarse mediante puntos de sutura.
  • FUE: la técnica FUE consiste en la extracción de los folículos de forma individual de la zona donante y la posterior inserción en la zona receptora. En este caso, es el mismo cirujano el que selecciona folículo a folículo en función de su calidad y grosor.
  • Microinjerto FUE mediante el robot ARTAS: por último, la técnica FUE también puede llevarse a cabo mediante la robotización con ARTAS. En este caso, es el propio robot el que extrae folículo a folículo, y lo hace mediante un sistema de identificación de imágenes en las que analiza y selecciona los mejores folículos según su densidad, distribución, orientación y ángulo de crecimiento. Con esta técnica se minimiza el daño folicular, por lo que hay más cabellos a injertar. Además, es un proceso mucho más rápido que la técnica FUE manual, ya que el robot ARTAS es capaz de extraer entre 700 y 800 unidades foliculares por hora.

 

Problemas que soluciona el trasplante capilar

Los microinjertos capilares son la solución a la caída total o parcial del cabello del paciente. Dependiendo del grado de pérdida de pelo o el tipo de alopecia, se tendrá que optar por una técnica u otra.

En el caso de las pérdidas controladas y parciales, es decir, de zonas concretas y delimitadas, se puede recurrir a la técnica FUE. En cambio, para alopecias totales, es recomendable la técnica FUSS. Sin embargo, esta es una decisión que deben tomar los doctores y cirujanos especializados en tratamientos capilares.

 

×