Un tratamiento de trasplante o injerto capilar no solo consta de las fases del tratamiento en sí, sino que conlleva toda una serie de pasos previos y posteriores a la intervención. Por eso, cada una de las fases de un trasplante capilar tienen una serie de cuidados y atenciones específicas, y siempre es necesario un acompañamiento constante del paciente durante todo el proceso, tanto para estudiar el caso, como para conseguir el objetivo deseado.

 

La fase previa al tratamiento

Antes de proceder a un trasplante capilar, es imprescindible valorar cada caso de forma individualizada. Hay diferentes tratamientos, como la técnica FUE o la FUSS, y cada uno de ellos va dirigido a problemas específicos. La técnica FUE soluciona problemas de alopecia androgénica o de falta de cabello en la barba y algunos procesos cicatriciales, mientras que la técnica FUSS (cada vez más en desuso) es adecuada para aquellos pacientes que presenten grandes áreas alopécicas.

Por lo tanto, el primer paso es acudir a la clínica para que un profesional de la cirugía capilar realice un estudio previo y conocer el objetivo del paciente. Este último punto también es importante, puesto que no siempre se puede conseguir un injerto total, todo depende de la cantidad de folículos pilosos que se han perdido, cuántos quedan y, por lo tanto, qué porcentaje se puede redistribuir con tal de recuperar el cuero cabelludo perdido.

 

 

Procedimiento del tratamiento

La operación o el procedimiento para llevar a cabo el trasplante de pelo es también muy sencillo e indoloro. Lo primero es decidir el tipo de rasurado previo a la intervención, total o parcial, o decantarse por la posibilidad de no rasurar. Todo dependerá de la cantidad de cabello existente del paciente.

El día anterior a la operación será muy importante realizar un cuidado especial del cuero cabelludo con un buen lavado.

La intervención de implante capilar a realizar dependerá del tipo de técnica elegida, aunque, básicamente, el trasplante de pelo consiste en extraer folículos pilosos de la cabeza del paciente, ya sea de forma individual o mayor cantidad, e incorporar esos folículos en la zona demandada de la cabeza, es decir, en la que deseamos que vuelva a crecer el cabello. La operación en consta de cuatro fases:

  1. Extracción de injertos
  2. Organización de los injertos
  3. Apertura de canales
  4. Introducción en la nueva zona

Estas intervenciones suelen duran entre 3 y 8 horas, dependiendo del tipo de alopecia y de la cantidad de injertos necesarios, y se realizan con anestesia local para no producir ningún tipo de molestia en los pacientes. En algunos casos, también se puede recurrir a la sedación endovenosa.

 

Resultados progresivos tras el injerto

Por último, nos encontramos en la fase que tal vez es la más ansiada de los pacientes que se someten a esta intervención; los resultados. Hay que tener en cuenta que los resultados son progresivos, van apareciendo a lo largo del tiempo y se valorará el resultado final al cabo de los 12 meses de la cirugía.

Conforme van pasando las semanas y los meses se van apreciando pequeños cambios. Los primeros días tras la operación son cruciales y es muy importante hidratar bien el cuero cabelludo constantemente. Además, también es importante ir retirando las pequeñas costras que aparecen. De hecho, durante las dos primeras semanas el paciente convivirá con estas pequeñas costras resultantes de los micro injertos. Sin embargo, al acabar la segunda semana estas desaparecen.

Entre la segunda y sexta semana es normal que el pelo trasplantado se caiga. Es tan solo una situación temporal, ya que este cabello cae para que los micro injertos introducidos en la cabeza del paciente comiencen a crecer.

Entre el tercer y cuarto mes es cuando estos folículos empiezan a crecer ya de forma natural. Y en este momento es crucial acudir a una cita en la clínica con tal de observar este proceso y determinar si hay un buen progreso en el crecimiento. A partir de ese cuarto mes, el crecimiento de los folículos irá incrementándose hasta el año, cuando ya podremos observar el resultado final en el paciente.

Es muy importante que el paciente se sienta acompañado en todo momento a lo largo de este proceso, tanto para su seguridad como para comprobar que el crecimiento del cabello y los resultados de la operación se están cumpliendo de acuerdo a los objetivos fijados. Por eso es clave fijar visitas periódicas con el paciente, ya sea de manera presencial o de forma virtual, para estudiar y observar los progresos en el paciente.

 

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